Con esta denominación se conoce un grupo de cuevas practicadas en un
peñón de blandos yesos, emplazado hacia el este del pueblo y al otro
lado del arroyo. La mayor parte de ellas son hoy inaccesibles y algunas
han sido retocadas con modesta obra de albañilería. Las visibles no
presentan caracteres definidos, como suele ser frecuente en las
excavadas en yesos. Se interpretan como "obra de los moros". Bajo
ellas, en un campo de cereal, se ven "tegulae" romanas en las cercanías
del arroyo.